Cómo se determina si un despido es objetivo o no

El despido justificado o despido objetivo es una de las modalidades de despido más utilizadas en lo que refiere a la práctica, aunque técnicamente se conoce como despido objetivo, normalmente la empresa no utiliza este término a la hora de despedir a dicho trabajador, sino que simplemente el empleador diga en la carta que el despido se produce por algún otro motivo como por ejemplo, incumplimiento de horario o déficit economico. Particularmente en España el despido es libre, así que, si la empresa cumple con ciertos requisitos puede despedir al trabajador sin ningún problema.

En el siguiente texto queremos explicar a detalle los supuestos que permiten a la empresa recurrir a este tipo de despido, y así pues los requisitos que debe cumplir, en caso contrario el empleado puede impugnar dicha decisión y que el despido sea calificado como improcedente y por consiguiente la indemnización o ‘’arreglo’’ sea mayor. Según la ley, estas son algunas de las causas comunes en la práctica, otros son más difíciles de encontrar:

POR INEPTITUD DEL TRABAJADOR

Por ineptitud del trabajador ya conocida con anterioridad o sobrevenida con posterioridad a su colocación en la empresa. Por ejemplo un empleado de mantenimiento que padece de túnel carpiano, tras un examen se le considera no apto y se considera (a pesar de que pueda ocurrir una demanda por parte del empleado como improcedente) como ineptitud sobrevenida. O en caso de un empleado obrero que exámenes médicos revele que a pesar de que es apto para el trabajo, debe mantenerse alejado de ambientes pulvígenos. Al no haber algún puesto de trabajo que implique estar en un área no contaminada se considera automáticamente como despido objetivo.

POR FALTA DE ADAPTACIÓN DEL TRABAJADOR A CAMBIOS EN SU PUESTO DE TRABAJO

Cuando se establecen nuevas normas operativas, para el área del trabajador, ofreciendo un previo adiestramiento al mismo, luego de transcurrido un plazo mínimo de dos meses, si el empleado no cumple con los parámetros establecidos, tomando en cuenta que el empleador abonará el pago correspondiente al tiempo trabajado, se considera automáticamente un despido objetivo.

POR CAUSAS ECONÓMICAS, ORGANIZATIVAS, TÉCNICAS O DE PRODUCCIÓN

Se emplea cuando, de los resultados de la empresa, se desprenda una situación económica de por si negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución considerable de su nivel de ingresos lo que obligan al cierre de la empresa o tienda, o por otra parte, disminución del personal.

POR FALTAS DE ASISTENCIA AL TRABAJO, AUN JUSTIFICADAS, QUE SEAN INTERMITENTES

Se trata el absentismo laboral, por faltas de asistencia al trabajo, aun cuando son justificadas pero bastante regulares, que alcancen el 20 % de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, siempre que el total de faltas de asistencia en los doce meses anteriores alcance el cinco por ciento de las jornadas hábiles, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses. No se tomarán en cuenta (referido al párrafo anterior) ausencias laborales: Accidentes laborales, maternidad, enfermedades graves como cáncer, riesgo durante embarazo o lactancia, paternidad o vacaciones.

También puede gustarle...